EL ARTE DE LA ACEPTACIÓN

En momentos de crisis, la aceptación es una de las herramientas más poderosas para superar las dificultades, transformar nuestra realidad y liberarnos del sufrimiento.

Cuando una situación que consideramos trágica, dramática o dolorosa toca a la puerta de nuestras vidas, recurrimos a diversas estrategias para escapar de lo que estamos sintiendo y para evitar que esta circunstancia inesperada nos arrebate la posibilidad de ser felices. Lo paradójico es que huir, negar o rechazar lo que estamos experimentando en ese momento, muchas veces solo es una manera de aplazar un proceso que tarde o temprano necesitamos enfrentar.

Estas situaciones inesperadas a veces llegan a través de un fracaso profesional, una crisis económica, una ruptura de pareja, una enfermedad o la muerte de un ser querido.

Justamente en este momento histórico de la humanidad este tipo de situaciones parecen haberse convertido en el “pan nuestro de cada día”; basta con abrir el periódico o encender el noticiero para vernos rodeados de noticias que evidencian la crisis en los diferentes ámbitos de la existencia y si miramos nuestro entorno cercano frecuentemente nos llega información de familiares, amigos o conocidos que han sido víctimas de la enfermedad o que están sumergidos en serias dificultades económicas o cuya salud mental está gravemente afectada por las preocupaciones y el estrés.

En nuestras propias vidas es posible que la crisis actual haya significado renunciar a proyectos y sueños, experimentar síntomas de enfermedad en nuestros cuerpos, estar en medio de un duelo doloroso o atravesar por constantes preocupaciones por la incertidumbre de un futuro impredecible.

Frente a todo lo que está ocurriendo hay una herramienta absolutamente poderosa, pero muchas veces malinterpretada que es definitiva para superar lo que estemos enfrentando y es la aceptación.

La aceptación ha sido erróneamente confundida con la resignación y por esta razón ha sido asociada con ideas derrotistas de pérdida de esperanza, frustración y pasividad. Otros la han interpretado como una solución tan elemental y simple que pareciera que no representa ninguna novedad y no puede representar una solución a nuestros problemas.

Sin embargo, la aceptación es todo lo contrario; es un camino potente de superación de todo lo doloroso que parece ocurrirnos y a pesar de lo aparentemente simple está llena de sabiduría. A diferencia de la resignación, la aceptación no nos deja en una posición pasiva, inhabilitados para actuar, sino que por el contrario, nos brinda el poder necesario para transformar la situación desafiante que estamos enfrentando.

A través de la aceptación, puedo ver la realidad tal cual es y en lugar de luchar contra lo que me incomoda y me afecta, lo reconozco, lo “abrazo”, no me juzgo, experimento los sentimientos por los que estoy atravesando y como resultado de este proceso puedo empezar a superar lo que me está doliendo para encontrar respuestas y salidas. En cambio, cuando me resisto a aceptar lo que está ocurriendo y permanezco en un estado de lucha contra la realidad, termino atrapado indefinidamente en aquello que tanto me molesta.

El filósofo, humanista y sociólogo Gerardo Schmedling creador de “La Escuela de Magia del Amor”, quien cimentó gran parte de sus enseñanzas en lo que se denominó la Aceptología o ciencia de la aceptación, señalaba que cuando nos encontramos sufriendo ante cualquier situación, nos debemos preguntar “¿Qué es lo que yo no estoy aceptando? Al hacernos esta pregunta encontraremos instantáneamente la causa del sufrimiento. Aquello que no soy capaz de aceptar es la única causa del sufrimiento”

El médico y biólogo, padre del mindfulness en occidente y fundador de la Clínica de Reducción del Estrés, Jon Kabat-Zinn, ha definido la aceptación como la voluntad de ver las cosas como son, preparando el escenario para que, pase lo que pase, podamos actuar de la forma más adecuada en nuestras vidas.

“Con frecuencia, solo se alcanza la aceptación después de haber atravesado periodos de negación muy emotivos y, a continuación, de ira (…) Podemos estar tan ocupados negando, forzando y luchando que no nos queden casi energías para sanar y crecer”  del libro “Vivir con plenitud las crisis” de Jon Kabat-Zinn.

La técnica de meditación de mindfulness o atención plena que propone Jon Kabat-Zinn nos facilita prestar atención a la experiencia, sin juzgarla, sin evaluarla ni reaccionar ante ella, observándola con apertura y compasión, independientemente de que sea agradable o desagradable.

En su libro, Jon Kabat-Zinn también señala: “Con independencia de lo que suceda, podemos centrarnos en la percepción y aceptación de las cosas como son. Después, ya podemos tener conciencia de lo que necesita hacerse en el futuro, sin que ello nos genere una injustificada ansiedad o una pérdida de perspectiva”.

La aceptación es una herramienta que nos permite madurar y liberarnos de creencias limitantes que nos mantiene atrapados en situaciones que queremos superar, pero que cuando nos negamos a aceptarlas, nos encadenan y nos paralizan en nuestra evolución.

Por todas estas razones, te invitamos a explorar y adoptar el poder de la aceptación en tu vida.

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